Paella, documentada.

Llevo ya varios años haciendo paellas. A veces con pretextos, a veces sin pretextos. Lo importante es hacerla, y comerla.

Y siempre, o cuando menos desde hace unos años, he querido documentar el proceso, en fotografías. A fin de cuentas, otra de mis pasiones es la fotografía, así que tiene sentido. Pero aunque siempre lo intentaba (y tendré muchísimas fotos de esas ocasiones, quizás mejores?) creo que nunca había documentado tanto la creación de la paella. Así que, para esta última paella, hecha para mi cumpleaños número 30 – la primera de las de mi cumpleaños que hago fuera de casa en México – están aquí las fotos: Continue reading

And I see…

Everything I can remember.

It’s been two years since I came to Barcelona for the first time.

How many books I’ve read in that time? How many of them new, how many were just another one in the long list of times I’ve read them?

Las fotos que he hecho, lo que he aprendido, lo que he olvidado. Lo mucho que ha cambiado mi vida, a partir de pequeños detalles, de pequeños momentos, de decisiones que en su momento no parecerían ser tan importantes.

Y estoy aquí, dos años después de iniciar un viaje extraño, impulsivo, interesante. Acabo de leer, otra vez, Hacia la Fundación. El final me sigue conmoviendo, como desde la primera vez. Aunque quizás la vez que más recuerdo que me conmovió es aquella ocasión cuando viajaba con mis amigos… íbamos llegando a Puerto Vallarta. Iba yo atrás… no recuerdo ya en qué coche íbamos. Pero iba leyendo, y lo terminé, en algún momento antes de llegar a Vallarta. Estaba emocionado, emocionadísimo, como siempre.

Casi como cuando terminé de leer El Fin de la Eternidad por primera vez. En 1999? 1998? Ya no estoy seguro cuándo fue. Y ese libro, el que leí por primera vez, lo presté/regalé a un compañero de la universidad. Y cómo me costó trabajo encontrarlo nuevamente.

Y, ahora que actualizaba mi listado de libros, veo que hace un año que leí ese libro la última vez. Coincidencias, o no, no lo sé.

En la playa, 13 de Agosto 2011

En la playa, 13 de Agosto 2011

Estaba en la playa, hace rato, escuchando el mar, que hace mucho no escuchaba. Viendo la luna llena, sobre el agua. Con algunas nubes. Recordé el último viaje con mis amigos, en esta ocasión a Nuevo Vallarta. Iba Rafa con nosotros. Ese año, más tarde, moriría. Recordaba también, en la playa, algún otro viaje, quizás a Boca de Iguanas, quizás a algún otro lugar del que ahorita no recuerdo el nombre. La soledad y la calma, al contrario de ahora, en donde a 5 metros cuando mucho había otras personas.

Pero aquí estamos. Don José, ese señor que conocimos en Salamanca, vivirá todavía? Ojalá pudiera ir y saludarlo, como quedé que volvería en el 2010. 18 ó 19 de Agosto, no recuerdo, tengo que confirmarlo con la China. Seguro que ella podrá darse una vuelta para ver si vive todavía, y si tiene todavía esa costumbre. Debí tomarle alguna foto mejor que la que, a las carreras, le tomé.

La vida viene y va. Y me gusta lo que viene. Quiero vivirlo, sufrirlo también.

El 2009 fue de iniciar un viaje. Aunque no lo sabía. El 2010 fue.. irónicamente, preparar ese viaje. En el 2011 ha sido tiempo de adaptarme, de madurarlo, de encontrar nuevos caminos, wherever they go. Espero que el 2012 pueda por fin emprender todos esos miniviajes que quiero hacer, internos, externos. Ya veremos el 2013 de qué se trata. En el 2012 seré tío por primera vez, si no de sangre, sí de corazón. A ver qué más hay en el 2012 que sea completamente nuevo. Espero que muchos libros.

2011

Italia me recibió con frío, aunque no tanto como esperaba.
Me recibió con un móvil que no funcionaba.
Me recibió con una sorpresa que no esperaba, una sonrisa que quería, mas no esperaba.

Camino por la salida del aeropuerto.
Veo desde el avión los Alpes. Veo nieve, a lo lejos. Montañas nevadas que nunca he visto, paisajes de nubes que son similares en todos lados.

Voy en el tren y admiro el paisaje. Llevo casi 4 meses que partí de mi ciudad, y, creo, por primera vez me siento en otro lado. Quizás empieza a ser parte consciente de mi mente que estoy fuera. Que estoy a 10,000 kilómetros de mi patria, aunque mi patria siempre ha sido en realidad el mundo. Soy humano, nada de religiones, países o patriotismos.

Llega el 2011 y estaré conociendo un lugar que hace solo un par de años no tenia ni la mínima idea que conocería. Estaré en un país del que había oído,
había visto, había leído, pero nada mas.

Comenzaré el año con idiomas nuevos, aprendiendo (aunque creo que no tengo ese don que tiene ml padre para los idiomas, o quizás soy muy desesperado, solo llevo unos pocos días estudiando) y re-conociendo. Compartiendo y escuchando. Comiendo y sonriendo.

No, no tenia idea que así acabaría el año, pero creo que es poco (si bien importante: familia, amigos) lo que ahora quisiera además de esto.

Viene el 2011. Se acaba el 2010 y apenas siento que sucedió, aún cuando este año marcará (lo sé desde aquellas tardes/noches del 2009 en donde tomé la decisión de venir a Europa) mi vida de manera única e importante.

Se acabó el 2010, y apenas siento que realmente pasó lo que esperaba y pensaba a finales del 2009.

Si, este año amerita despedirlo con fiesta. El año pasado a las 10 de la noche estaba ya dormido. Ahora no sé, pero cuando menos puedo decir: ciao 2010! Buon anno!

Y no todo está logrado. Casi nada, si nos ponemos a contar. No es que todos los sueños hayan sucedido, o se hayan cumplido. Es que hay sueños por descubrir. Hay sueños por vivir. Hay sueños por sufrir. Hay vida por vivir.

Se mete el sol ya. Suena “The Child in us” de Enigma, que siempre me ha parecido canción de despedida. Se ve el sol rojo, y el paisaje italiano con arboles sin hojas, ríos y canales (perdí la cuenta demasiado pronto de cuantos hemos cruzado). Casas de campo donde me replanteo mi gusto por vivir en ciudades. Y los Alpes al fondo.

Ciao 2010. Fuiste un buen año. Benvenuti 2011. Vamos a hacerlo un buen año.

Todo es posible.
Y eso es lo importante.

Quiero escribir… pronto.

Extraño escribir aquí.

Aunque, honestamente, nunca lo he hecho como algo rutinario.

Me había propuesto que con este cambio de aires, haría una sección específica para tener un blog del primer año de estancia aquí. Pero la realidad es que llevo ya poco más de un mes, y sólo he escrito un post… y no tiene tanto que ver con el hecho de estar aquí.

Y no es que no quiera. Ha sido un cambio complicado, difícil en muchas partes, sorprendente en tantas otras, en fin, cambio. Y los días no me alcanzan para todo lo que quiero hacer, o tengo que hacer. Los horarios se complican, y total, termino el día y quedaron miles de pendientes. Como siempre, pero más.

Pero quiero escribir. Pronto. Que mis 3 lectores no se desesperen.