2012

Es extraño como la vida, la historia, tiende a ser circular, a repetirse.

Sin realmente planearlo me encuentro escribiendo nuevamente en un tren, un 31 de diciembre, y más o menos a la misma hora. El año pasado iba de Bologna a Trieste, pasando por Venezia. Hoy estoy más cerca, yendo a Tortosa.

Pienso quizás escuchar el mismo disco que venia escuchando hace un año, Le Roi est mort, vive le Roi! De Enigma, pero vengo escuchando mejor las variaciones Goldberg, tocadas por Glenn Gould, la versión de 1981. Como dice Enigma, las cosas cambian, pero nada cambia, y sin embargo, hay cambios.

Ahora veo el mar, en vez de la campiña italiana.

Y… Importante… Ahora no estoy tan inspirado para escribir… Quiero simplemente disfrutar la música, el paisaje, el atardecer. He visto demasiado pocos atardeceres en este año y medio que llevo en Europa…

Steve Jobs

Apple/Steve Jobs (de Jonathan Mak)

Algún día, al inicio de los 80s, mi tío Fernando invitó a trabajar a mi papá, en una empresa que estaban formando, para desarollar software. En ese entonces Apple todavía tenía una presencia importante en el área de los negocios (que luego perdería casi completamente, hasta hace unos pocos años) así que tenía sentido desarrollar software para la Mac. O era todavía la Apple II? No sé realmente. Yo nací en el 81. Esta historia es como la recuerdo; de alguna manera como la escuché y como la imagino. Pero recuerdo bien el poster de la manzana de colores que tiene mi tía Ana Luisa en su biblioteca (que veo siempre con envidia – de la buena -), y el certificado de Apple que los cualificaba como empresa desarrolladora. Continue reading